
Un diseño societario o contractual ajustado a los objetivos de su negocio.
Estrategias que aprovechan los beneficios fiscales y de gobierno corporativo aplicables.
Documentación clara, validada y lista para ejecución.
Acompañamiento en la implementación y adaptación a cambios futuros.
La figura adecuada para el proyecto: sociedad de propósito específico, consorcio, unión temporal o cuentas en participación.
Riesgo de disputas entre socios por falta de reglas claras.
Pérdidas fiscales por no planear la estructura adecuada.
Dificultad para atraer inversionistas sin un vehículo confiable.
Déjanos tus datos y cuéntanos brevemente tu asunto. Un abogado especializado te contactará muy pronto para coordinar la reunión, sin compromiso.
